Infarma 2018

Publicado el Jueves, 01 Marzo 2018 17:23
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Carlos Lacadena Azpeitia
Farmacéutico comunitario en Jaca (Huesca)

 

Hace ya 30 años que comenzó esta bonita andadura profesional tras otros intentos anteriores.

Da alegría ver la respuesta, cada vez mayor, a estas reuniones de boticarios ávidos de adquirir más conocimientos. Conocimientos que tienen una doble línea.

Por un lado, poder ver in situ los productos y servicios que pode­mos ofrecer en nuestras farmacias. A muchas no llegan los visitadores profesionales, y si no fuera por es­tos eventos, sería imposible estar al día. Si es cierto que hace falta que estas reuniones puedan celebrarse con más tranquilidad, ya que, por lo general, la acumulación de visitan­tes, en muchos casos no profesio­nales, lo impiden o dificultan.

Por otro lado, están las mesas redondas y ponencias con nuevos conocimientos fruto de investigacio­nes, o que sirven para debatir so­bre nuevos servicios, de esas otras posibilidades para desarrollar mejor nuestra actividad y consejo profe­sional.

Estamos en una sociedad muy dinámica, con amplio acceso a la información a través de Internet, en la tenemos que poner el sentido co­mún y nuestro conocimiento y pro­fesionalidad para que los pacientes reciban la información correcta, y eso solo lo conseguiremos formán­donos, y no solo a través de libros de texto, sino dialogando e inter­cambiando experiencias con nues­tros compañeros.

Hoy tenemos que ofrecer más servicios a nuestros pacientes, y

de ahí que cada vez haya más far­macias especializadas en distintas áreas profesionales, todas con ca­bida en Infarma.

 

No hay enfermedades,
sino enfermos

 

Nunca ha sido fácil el desarrollo pro­fesional, y quizás por eso hay una invasión en las competencias de unas profesiones con otras, o inclu­so de establecimientos no sanitarios con los sanitarios. Todas quieren abarcar campos desconocidos has­ta ahora, y los farmacéuticos no po­demos ni debemos dejar que otros ocupen áreas para las que estamos capacitados y en las que siempre hemos actuado, y que, en muchos casos, hemos abandonado. Por eso hay que seguir insistiendo, ante la sociedad y la administración, en lo que queremos seguir siendo. A par­tir de aquí, todo es buscar nuevos objetivos teniendo en cuenta a qué sociedad queremos dirigirnos.

En España uno de los grandes problemas es el envejecimiento y la dispersión geográfica. Afortuna­damente tenemos solución para ambos: disponemos de farmacias distribuidas por toda la geografía, y a través de la implantación de ser­vicios ayudaremos a nuestros ma­yores a tener una mayor calidad de vida. Si no cogemos esa responsa­bilidad, otros terminarán asumién­dola.

 Al mismo tiempo, tenemos que for­marnos para ayudar a estos pacien­tes en la parte farmacéutica: uso de inhaladores, utilización de probióti-cos, homeopatía (ahora denostada pero que tan buenos resultados da en algunos pacientes y para ciertas patologías), formulación individuali­zada de medicamentos... Hay que recordar la máxima: “No hay enfer­medades, sino enfermos”.

Pero todo esto no podremos hacerlo solos. Desde hace muchos años, llevo conmigo un slogan: “Un hombre solo correrá más, pero acompañado llegará más lejos”. Por tanto, tendremos que llegar a acuer­dos con Asociaciones de Pacientes, Médicos, Enfermeros... y de la sim­biosis lograremos unos resultados más óptimos que repercutirán en el bienestar de la sociedad.

En muchas ocasiones, le oí decir a nuestro Ex Presidente, Pedro Ca­pilla, que el hambre llama muchas veces a la puerta de la farmacia, pero que afortunadamente no acaba de entrar. Esto se debe a las ganas de formarnos, a ese espíritu de sa­crificio y de solidaridad, y, en con­secuencia, tenemos que seguir con ese nivel de Responsabilidad, de Ilusión, de Participación, de Forma­ción... para que la Sociedad sienta que los Farmacéuticos somos unos Sanitarios imprescindibles en los que siempre se puede confiar.

Feliz y provechosa Infarma 2018, y muchas gracias a los organizado­res por todo el esfuerzo desplega­do.