El laboratorio de formulación, una opción para incrementar la facturación en la farmacia

Publicado el Jueves, 28 Marzo 2019 16:43
Visitas: 627

Son muchas las farmacias españolas que han apostado por incluir la formulación magistral entre sus servicios de atención al paciente. Sin embargo, a veces no explotan –ya sea porque existen ciertas restricciones a nivel administrativo o por desconocimiento del profesional las posibilidades que ofrece tener en funcionamiento un laboratorio, ya que además de la elaboración de medicamentos personalizados de prescripción, existen otras vías que permiten ofrecer nuevos servicios e incrementar la facturación.

 

Este fue el tema central de la mesa patrocinada por Acofarma, Otras vías para el laboratorio de formulación, celebrada en la última edición de Infarma, el Congreso y Salón Europeo de Oficina de Farmacia, que se celebró la pasada semana en Barcelona, organizado por los Colegios de Farmacéuticos de Barcelona (COFB) y Madrid (COFM). En ella participaron Anna Codina, farmacéutica y cosmetic consultant; Ana López-Casero, tesorera del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos de España, y Josep Allué, vocal de plantas medicinales y homeopatía del COF de Barcelona. Francesc Llambí, Vocal del COF de Barcelona, fue su moderador.

 

¿Cuál es el papel de Formulario Nacional?

Ana López-Casero comenzó su intervención subrayando que la formulación magistral es una actividad que tiene que ponerse en valor. Aunque sus mejores defensores son los pacientes, la sociedad todavía no tiene presente lo que puede aportarle, especialmente en un momento en el que está en boga la humanización del sistema sanitario y en el que la posibilidad de crear un medicamento individualizado cobra más valor”.

Inició su ponencia con una reflexión sobre el papel del Formulario Nacional cómo vía para dar contenido al laboratorio de formulación. Este libro oficial, con valor normativo, contiene las Fórmulas Magistrales Tipificadas así como los Preparados Oficinales reconocidos como medicamentos, y los procedimientos normalizados de trabajo (PNT) que ofrecen las pautas procedimentales estrictas y fielmente reproducibles.

 


De izquierda a derecha, Josep Allué, vocal de plantas medicinales y homeopatía del COFB; Anna Codina, farmacéutica y cosmetic consultant; Ana López-Casero, tesorera del CGCOF; y Francesc Llambí, Vocal del COFB

 

El problema para López-Casero es su falta de actualización: “Si existiera un mecanismo de actualización periódica y ágil del Formulario Nacional éste podría dar respuesta a las necesidades terapéuticas reales que abarca la formulación magistral”.

Como ejemplo, cita que en 2018 el Grupo de Trabajo de Formulación Magistral (GTFM) del Consejo General publicó un estudio basado en la información remitida por 172 farmacias comunitarias distribuidas por todo el territorio nacional, con el objetivo, entre otros, de conocer cuáles eran los principios activos (financiados o no) empleados con mayor frecuencia en la elaboración de fórmulas magistrales. La principal conclusión es que de las 50 preparaciones más frecuentes realizadas en farmacia comunitaria, sólo 9 están incluidas en el Formulario Nacional (18%): 7 como Fórmulas Magistrales Tipificadas y 2 como Preparados Oficinales.

“Ampliar el número de Preparados Oficinales del Formulario Nacional permitiría desarrollar el laboratorio, puesto que los farmacéuticos podrían elaborarlos y dispensarlos sin necesidad de receta médica”, afirmó López-Casero.

La situación en España dista mucho de la europea. Según un análisis del GTFM con respecto a la disponibilidad de un Formulario Nacional realizado en doce países europeos, el 84,61% respondieron afirmativamente (46,15% de fórmulas magistrales tipificadas para su elaboración con receta, 15,38% de fórmulas magistrales tipificadas para su elaboración sin necesidad de receta, y 23,07% para ambos tipos), y en el 53,84% de los países se aceptan otros Formularios Nacionales como formularios de referencia frente al 46,15% en los que no, como sería el caso de España.

Para López-Casero es necesario ”seguir trabajando con las Autoridades Sanitarias para que el Formulario sea una herramienta de utilidad en el laboratorio”.

De hecho, en este primer trimestre de 2019 el GTFM ha realizado un diagnóstico de la situación actual en materia de Formulación Magistral que ha permitido detectar diferentes oportunidades:

“Hay que seguir trabajando, unificando esfuerzos entre la Organización Farmacéutica Colegial y las Asociaciones de Formulistas, conjuntamente con los profesionales sanitarios, en conseguir cambiar el paradigma de la Administración, ya que los medicamentos cumplen los mismos estándares de calidad y son seguros y eficaces”, afirma López-Casero.

 

¿Y una marca propia de cosmética?

Anna Codina ofreció la posibilidad de optimizar el laboratorio de Formulación Magistral elaborando productos de cosmética. La oficina de farmacia puede tener marca propia por tres vías: Cosmética en serie fabricada por lotes, cosmética personalizada elaborada para cada cliente o adquirir cosmética fabricada por un tercero.

A nivel legislativo esta opción se regiría por el RD 85/2018, que es el que permite a las oficina de farmacia desarrollar una marca propia de venta en la propia farmacia, no siendo posible hacerlo en otros establecimientos físicos o en Internet. Entre sus ventajas está que exime a la farmacia de determinados trámites, como la presentación de la declaración responsable o la inspección de las instalaciones. Es obligatorio cumplir con la legislación a nivel europeo (PNT, cosmetovigilancia, etiquetado, comunicación de efectos graves no deseados...) y seguir las Buenas Prácticas de Fabricación (BPF). El responsable será el titular de la oficina de farmacia.

Las ventajas de la marca propia son muchas, como la diferenciación, ya que se trata de artículos que sólo se encuentran en un único punto de venta y el titular puede focalizar su estrategia en que haya poca competencia alrededor de ese producto. También la fidelización que implica tener un servicio que la clientela identifica con profesionalidad y asesoramiento, lo que genera confianza y hace que se repita fácilmente la experiencia de compra.

En cuanto a los requisitos, para elaborar cosmética en serie es necesario tener conocimientos de formulación, de los ingredientes funcionales, estar al tanto de la legislación cosmética vigente (RD 85/2018 y  Reglamento 1223/2009) y formar al personal de la farmacia. De cara a la cosmética personalizada también es importante contar con cierta formación en dermatología que permita tratar pieles problemáticas. Esto permitiría elaborar hidratantes para rosáceas o psoriasis por ejemplo, o cremas específicas para el mantenimiento entre brotes.

“Este tipo de formulación es más fácil de ejercer para el farmacéutico, pero muy desconocido”, afirma Codina. Conocer a los clientes, la galénica y los ingredientes es imprescindible. “La preparación de cosméticos personalizados en la farmacia es uno de los campos menos desarrollados de la formulación y, en cambio, es el que puede ejercerse más fácilmente desde el punto de vista documental y legal”.

En el caso de optar por comprar los cosméticos a un tercero para comercializarlos con la marca y el nombre de farmacia, Codina recomienda optar por un fabricante de confianza y comparar sobre todo las calidades, no sólo los precios.

 

La formulación con plantas medicinales

Josep Allué se centró en las posibilidades que ofrece la formulación con plantas medicinales. En este sentido destacó que había pocos principios activos y Preparados Oficinales en el Formulario Nacional, “que aunque recoge los requisitos en la prescripción y dispensación de formulas magistrales y Preparados Oficinales, no contempla la realidad en absoluto”, afirmó. De hecho, el número de plantas no llega a las veintena, lo que limita la actividad del farmacéutico.

En este sentido, destacó que la ampliación en el campo de los preparados oficinales a base de plantas daría mucho juego a la oficina de farmacia, ya que permitiría su elaboración por lotes destinándolo a un grupo de pacientes que tengan la misma dolencia, como podría ser el caso de un jarabe para la tos.

Ante esta limitación, propuso aceptar automáticamente todas las drogas vegetales incluidas en las monografías europeas aprobadas por la EMA (Agencia Europea de Medicamentos), que son más de 160 con diferentes usos medicinales, así como todas las asociaciones de sustancias medicinales propuestas por la Unión Europea, ya que mientras que en España no se permite, en Europa se mezclan hasta cuatro principios activos para elaborar un medicamento siempre que su número, cantidad y función estén justificados.