Prevención y tratamiento de la pediculosis

Los padres acuden a la oficina de farmacia para obtener información y asesoramiento sobre la prevención y el tratamiento de la pediculosis. El farmacéutico tiene a su disposición una amplia variedad de productos que debe conocer bien para poder asesorar sobre las diferentes alternativas y su modo de empleo.

 

La infestación por piojos es muy frecuente en nuestra sociedad, sobre todo en la edad infantil, y se incrementa cuando los niños conviven mucho tiempo juntos, como en el colegio o en los campamentos de verano. Su trasmisión no se debe a una falta de higiene, si no al contacto directo de cabeza a cabeza, que se ve incrementado por el uso compartido de peines, cepillos, gorros, sombreros y otros artículos para la higiene personal. Por este motivo, se deben adoptar medidas higiénico-sanitarias para prevenir el contagio. Desde la oficina de farmacia, además de poder suministrar diferentes productos, tanto para la prevención como  para el tratamiento, se puede contribuir a la educación sanitaria mediante el consejo farmacéutico y el asesoramiento para una correcta aplicación del tratamiento, que será determinante para eliminar los piojos con éxito.

Con este objetivo en el presente artículo se realiza una revisión de los productos disponibles en el mercado y su modo de aplicación, y se describen medidas higiénico-sanitarias a seguir que el farmacéutico puede trasmitir a los padres cuando se acerquen a la oficina de farmacia con estas consultas.

 

 

¿Qué son los piojos? ¿Y cómo se trasmiten?

La pediculosis se considera la parasitosis más ampliamente extendida en nuestra sociedad, siendo los niños, por los hábitos que siguen, el colectivo más afectado.

El piojo es un insecto ectoparásito de los humanos. Se adhiere al cabello a través de sus garras y se alimenta succionando sangre del cuero cabelludo.

Estos parásitos pasan por tres estadios de desarrollo: huevo, larva y fase adulta, llegando a ser adulto en tres semanas. La vida media de los piojos oscila entre 25 y 30 días, y no sobrevive más de 12-24 horas fuera del huésped.  Las hembras ponen unos 150- 200 huevos a lo largo de su vida. Estos huevos, que se denominan liendres, se adhieren fuertemente a la base de los cabellos por medio de una sustancia insoluble en agua similar al pegamento, dificultando su total eliminación. Las liendres son de color blanquecino y de aspecto ovoide, y están recubiertas por una estructura proteica que las fija al pelo, rodeándolo, y tienen una especie de tapita por donde al cabo de diez días emerge la forma juvenil.

 

Síntomas, detección y prevención

Aunque en algunas ocasiones la infestación es asintomática, en la mayoría de los casos se caracteriza por la presencia de picores debido a que el piojo succiona y extrae la sangre, inoculando saliva en la picadura y produciendo una reacción alérgica. Si el prurito es muy intenso el rascado produce lesiones, eccemas que pueden favorecer el desarrollo de infecciones bacterianas secundarias.

La medida más efectiva para el control y la detección es el examen periódico y exhaustivo del cuero cabelludo.

Para evitar el contagio por piojos, lo primero que hay que trasmitir a los padres es que se debe educar a los niños sobre los hábitos a seguir cuando se encuentren fuera de casa conviviendo con otros niños, se les debe explicar la importancia de no compartir productos de higiene personal como peines, diademas, horquillas, gorros etc. Además, se les puede aconsejar el uso en los campamentos de productos repelentes que ahuyenten al piojo del cuero cabelludo. Se trata de productos con principios activos como éster etílico del ácido 3-(N-butilacetamino)-propiónico o N-acetil-N-butil-beta-alaninato de etilo, que se comercializan en spray y que son fáciles de aplicar, ya que se debe vaporizar sobre el cabello húmedo y dejar secar al aire.

En este sentido es importante que el farmacéutico trasmita a los padres que es un error utilizar los productos pediculicidas como prevención, y que para evitar el contagio existen en el mercado estos productos repelentes.

 

 

Tratamiento

El tratamiento de esta parasitosis se realiza mediante pediculicidas. Podemos hablar fundamentalmente de dos tipos de tratamiento, químicos y físicos, y diversas formas de presentación como champú, loción, spray, espuma, etc.

Entre las formas de presentación de los pediculicidas destacan: 

  • Lociones: se aplican sobre el cabello seco, se dejan actuar un tiempo, pasado el cual se lava con champú y se aclara. El modo de actuación de las lociones pueden ser físico o químico dependiendo de la sustancia que incluya en su composición.
  • Champús: es menos agresivo que la loción porque se aclara rápidamente con agua. Se utiliza después de la loción sobre el cabello húmedo. En este caso el mecanismo de acción siempre es químico.

De manera bastante habitual, estos productos se presentan en el mercado como un pack en el que se combinan dos o tres de estas presentaciones complementándose entre sí.

En cuanto al mecanismo de acción: Los pediculicidas químicos se caracterizan por entrar en el interior del piojo e intoxicarlo.

Dentro de este grupo se incluye:

  • Piretroides como permetrina, fenotrina, aletrina, tetrametrina. La permetrina es el compuesto que más se ha estudiado. La concentración empleada de esta sustancia oscila entre 1-1.5%. Actúan bloqueando el sistema nervioso central del piojo provocándole parálisis y causando la muerte. La acción de estas sustancias puede intensificarse con la adicción de butóxido de piperonilo, un inhibidor enzimático que por sí mismo no tiene acción pediculicida pero que potencia el efecto neurotóxico de la piretrinas. El tiempo de aplicación de estas sustancias es de 10 minutos aproximadamente.
  • Malation, actúa inhibiendo irreversiblemente la acetilcolinesterasa del insecto, impidiendo así la formación de acetilcolina, y por lo tanto provocando una parálisis en el insecto. Es activo frente liendres, ninfas y formas adultas. Se utiliza normalmente en lociones al 0.5%.
    Estos pediculicidas no son aptos para niños menores de 2 años.
    Como alternativa encontramos los pediculicidas de acción física, que actúan de manera externa sobre el piojo, sin causar irritación ni toxicidad, y son especialmente indicados para pieles sensibles. Dentro de este tipo de pediculicidas encontramos:
  • Siliconas como la dimeticona de alta densidad, ciclometicona, ciclopentasiloxano etc. La dimeticona se utiliza normalmente en concentraciones entre el 4-5%, encontrándose en algún producto comercializado incluso al 92%. En algunos casos, la composición combina varias siliconas. El mecanismo de acción se basa en la formación de una película que inmoviliza al piojo provocándole asfixia, deshidratación y un colapso intestinal que le produce la muerte. Se puede encontrar en forma de spray o loción. El modo de uso consiste en pulverizar/aplicar sobre el cabello seco y distribuir el producto homogéneamente. Dejar actuar entre 1-8 horas, lavar, aclarar y repetir a los 7 días.
  • Existen en el mercado artículos que además de silicona incluyen en su composición otros productos como miristato de isopropilo, que contribuye a la obstrucción de la tráquea del insecto, o sustancias antihistamínicas o mentol, que calman el picor y el enrojecimiento.
    Entre las ventajas que presentan estos productos es que son inodoros, seguros y no presentan resistencias. Estas formulaciones resultan adecuadas para bebés, niños de corta edad, embarazadas y personas con piel atópica.
  • Dentro de esta categoría de pediculicidas también encontramos productos a base de aceites vegetales (aceite de coco, aceite esencial de anís, aceite esencial de Ylang-Ylang, etc.) que penetran en las vías respiratorias del piojo bloqueándolas e inhibiendo el paso del aire. El piojo se deshidrata y se muere.
  • Extracto de semilla del árbol de Neem, que recubre, inmoviliza y ahoga a los piojos, provocando su muerte por asfixia y deshidratación. Además, penetra en los espiráculos destruyendo las liendres.
  • Tradicionalmente se ha utilizado el vinagre para ayudar a disolver el cemento adhesivo que fija la liendre al pelo. Comercialmente se encuentran soluciones al 4% de ácido acético.

Una vez finalizado el tratamiento se debe realizar una eliminación mecánica con el objetivo de eliminar los piojos muertos y las liendres adheridas al cabello mediante lendreras (peines especiales con una separación entre dientes de 1 mm.). Se puede ayudar a retirar los piojos muertos y las liendres con la utilización de preparaciones acondicionadoras a base de ácido acético que disuelve la sustancia que sujeta las liendres al pelo, Al cabo de 7 días deberá repetirse el protocolo de actuación.

 

Preguntas frecuentes en la oficina de farmacia

  • ¿Los piojos saltan o vuelan?

Los piojos no vuelan ni saltan, pasan de una cabeza a otra por contacto y al compartir objetos personales como peines, gorros, diademas etc.

  • ¿Si en el colegio hay piojos utilizo un pediculicida para mi hijo?

No. Los pediculicidas no previenen el contagio de los piojos; para evitar su trasmisión se debe explicar a los niños las medidas higiénico-sanitarias a adoptar y se puede utilizar un spray con repelente sobre el cabello. El tratamiento solo se debe realizar en caso de infestación.

  • ¿Puede ser que los piojos después de utilizar el pediculicida todavía estén vivos?

Sí. Porque el producto no acaba con las liendres. Además puede que se haya producido una reinfestación o que el piojo se haya hecho resistente.

  • ¿Cuál es el mejor tratamiento?

En primer lugar hay que realizar una exploración detallada del cabello para asegurarnos que existe infestación. En segundo lugar se debe elegir el tratamiento que mejor se adapte a cada persona y situación (edad, tipo de piel, etc.), y lo más importante para que el tratamiento tenga éxito es que se realice de manera correcta y constante.

  • ¿Hay personas más propensas al contagio?

No está demostrado que haya personas con más predisposición. Lo importante es seguir los consejos higiénico-sanitarios para reducir las posibilidades de contagio.  

 

Susana Andueza Irurzun
Doctora en Farmacia

 

 


Tres laboratorios encabezan el segmento de los pediculicidas


Más de 2,5 millones de pediculicidas se vendieron en España durante el periodo acumulado mayo 2015-junio 2016, que recaudaron 32,76 millones de euros, una cifra que implica un crecimiento de este segmento de mercado superior al 5%.

Reckitt Benckiser, Ferrer y Cinfa fueron los laboratorios en los que más confiaron los españoles a la hora de eliminar piojos. En volumen, Ferrer alcanzó el 17% de cuota de mercado, mientras que los otros dos llegaron al 12%. En cuanto a valores, Reckitt Benckiser rozó el 20% de la cuota, Ferrer obtuvo el 17,4% y Cinfa el 12,6%.

Omega Pharma y Sanofi-Aventis alcanzaron en 7,8% de cuota de mercado en volumen, el primero con un 9,5% del total de la facturación, y el segundo con un 8,4%.

 

 

 

 

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