La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)

Ángel Sanz Granda
Farmacéutico experto en Evaluación de Tecnologías Sanitarias

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Según el reciente informe GOLD 2017, la EPOC es una enfermedad frecuente, prevenible y tratable que se caracteriza por síntomas respiratorios persistentes y limitación del flujo aéreo causado por alteraciones de las vías aéreas o de los alveolos, usualmente producidas por una exposición significativa a partículas o gases nocivos.

Tres aspectos son relevantes: la sintomatología, los factores de riesgo y las agudizaciones. Entre la primera, la disnea, la tos y la expectoración son los síntomas más frecuentes; por su parte, el tabaquismo es la exposición de mayor riesgo para esta patología; finalmente, la principal complicación es la exacerbación, caracterizada por una agudización de los síntomas respiratorios.

La nueva clasificación de la EPOC se basa en: a) la limitación del flujo aéreo con el FEV1 (volumen espirado en el primer segundo) por espirometría; b) la relación FEV1/FVC (FVC: máximo volumen de aire espirado, partiendo de una inspiración máxima); c) la valoración de la sintomatología mediante el mMRC (British Medical Research Council modificado) y el CAT (COPD Assessment Test); d) y la historia de exacerbaciones. Según estos criterios, la patología se clasifica en las siguientes categorías, de menor a mayor gravedad: A, B, C y D, las cuales son en cierto modo similares pero no iguales a las anteriores GOLD I, II, III y IV.

 

 

 

 

El objetivo del tratamiento farmacológico consiste en reducir la sintomatología así como minimizar el riesgo de incidencia de exacerbaciones futuras. Dicho tratamiento se basa en la evaluación de cada paciente, así como en el riesgo futuro de exacerbaciones. En las categorías leves (A) se utilizan broncodilatadores: beta agonistas de acción corta, BAAC o larga, BAAL (formoterol, salmeterol, indacaterol) o anticolinérgicos de acción larga, ACAL (tiotropio, glicopirronio, uneclidinio); si la gravedad aumenta (B) se administra BAAL o ACAL, asociándose si persisten los síntomas; cuando aumenta más la gravedad (C), se administra un ACAL, asociándolo a un BAAL o a un corticoide inhalado, CI (beclometasona, fluticasona, budesonida), si persisten las exacerbaciones; y en los estadios más graves (D), se comienza con la asociación de BAAL más ACAL, aumentando hasta una triple combinación de BAAL, ACAL y CI, si persisten las exacerbaciones.

Como el tabaquismo es el factor de riesgo más frecuente, se recomendará en todo momento que se abandone el hábito tabáquico a los fumadores que padecen EPOC.

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