Uñas sanas y cuidados del pie

Publicado el Viernes, 17 Julio 2015 11:40
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Con la llegada del verano en la oficina de farmacia se incrementa la venta de productos para el cuidado de los pies al aumentar la preocupación por lucirlos bonitos y cuidados. El farmacéutico podrá asesorarte acerca de los artículos más adecuados a tus necesidades.

 

¿Como mantener las uñas de los pies sanas?

La uña es una estructura anexa de la piel localizada en las regiones distales de los dedos. Está formada principalmente por células muertas endurecidas que contienen queratina, una proteína fibrosa que el cuerpo produce de manera natural.

Para lograr unas uñas sanas y bonitas hay que seguir una rutina diaria de cuidados y atenciones.

El punto de partida para lograr unas uñas perfectas comienza por una adecuada limpieza de las mismas. Los pies están en contacto directo con el suelo y las uñas acumulan suciedad que se debe eliminar. En primer lugar hay que poner el pie en remojo para ablandar la suciedad bajo las uñas. Tras la limpieza es muy importante un secado completo para evitar posibles micosis.

Además no hay que olvidar realizar una correcta pedicura: las uñas de los pies deben cortarse en línea recta, sin esquinas y siguiendo la morfología del dedo, limándolas para  evitar que queden picos. También es importante retirar la cutículas mediante ablandadores de cutículas (formulaciones que contienen hidróxidos alcalinos, alcanolaminas, cloruro de cetilpiridinio, etc.), utilizando un palito para remover y empujar suavemente las cutículas hacia atrás.

Una vez realizados estos pasos se debe realizar una hidratación, sobre todo en la zona de las cutículas, para lo que se puede utilizar cremas hidratantes o aceites para nutrirlas y protegerlas de agentes externos. En el mercado podemos encontrar  lociones específicas para la hidratación de la uña formuladas a base de vaselina, lanolina, glicerina, aceite de argán, aloe vera y que se aplican mediante un masaje suave con la yema de los dedos o con la utilización de un pincel que incorpora el producto.

Dentro de los cuidados de las uñas deberíamos incluir la utilización de una base protectora o un tratamiento fortalecedor  en caso de  uñas débiles y quebradizas.

 

 

Después de realizar todos estos pasos para mantener las uñas limpias y sanas, llega el momento de darles color mediante el uso de una laca de uñas; son formulaciones que incluyen nitrocelulosa, un disolvente y pigmentos junto con resinas, elementos plastificantes y polímeros adhesivos para hacer el esmalte duradero, brillante y  flexible.

En último lugar destacar el uso de quitasmaltes para eliminar los restos de lacas de uñas. Actualmente, los disolventes orgánicos como butirolactona, acetato de amilo, estearato de butilo etc. han ido sustituyendo a la clásica acetona, además suelen incluir otros ingredientes como lanolina, glicerina y aceite de macadamia para hidratar y mantener el contenido lipídico de la uña, vitamina E con función reparadora. Se pueden presentar en forma de líquido o de toallita impregnada.

Uno de los principales problemas que suelen aparecer en las uñas de los pies es la onicomicosis o infección micótica de la uña. La micosis se contagia de persona a persona al compartir calzado, ropa o al andar descalzo en espacios comunes como piscinas, duchas, gimnasios, etc. Este problema se acentúa en verano debido a que los hongos crecen y proliferan en ambientes cálidos y húmedos.

Las uñas que presentan infección por hongos se caracterizan por una coloración blanquecina o amarillenta, quebradas, frágiles y deformes. Al progresar la infección se ve la separación de la lámina ungueal del lecho de la uña.

Para prevenir la aparición de hongos es impórtate secarse adecuadamente los pies tras su lavado y evitar andar descalzo por zonas comunitarias. Si a pesar de la prevención, acabamos teniendo un  problema de micosis es importante acudir a la oficina de farmacia para buscar el tratamiento adecuado desde el primer momento debido a que los hongos son  difíciles de erradicar.

En la oficina de farmacia encontramos una amplia variedad de productos encaminados a tratar y mejorar el aspecto de las uñas afectadas por hongos:

– Lápices, “sticks” y “sprays”: que contienen ingredientes como el ácido cítrico, ácido láctico, ácido acético   que  penetran  en la uña generando un ambiente desfavorable al crecimiento y desarrollo de los hongos porque actúan acidificando el entorno de la uña. Los resultados se manifiestan cuando la uña crece, aproximadamente entre los 9 y 12 meses, que es el tiempo necesario para el crecimiento completo de las uñas de los pies. Antes de realizar el tratamiento hay que limar la superficie de la uña para eliminar pieles muertas y hongos. Además de los ingredientes que disminuyen el pH estos productos incluyen otras sustancias que suavizan, nutren e hidratan la uña.
– Lacas: son formulaciones que se aplican por toda la uña y que debido a su presentación se logra que el antifúngico esté en contacto con la uña durante un tiempo más prolongado. Los principios activos más empleados son amorolfina, ciclopirox olamina y tioconazol. El producto se aplica en cantidad suficiente dos veces al día sobre la zona afectada de la uña y pliegue ungueal adyacente, utilizándose el pincel aplicador incluido en el envase. La duración del tratamiento es de aproximadamente 6 meses, aunque en algunos pacientes se puede prolongar a 12 meses.

Cuidados dermatológicos de los pies

El grupo de productos disponibles en la oficina de farmacia para el cuidado de los pies engloba una alta variedad de artículos que podemos diferenciar en dos grandes segmentos. Por un lado, aquellos productos destinados al mantenimiento  de unos pies sanos: limpieza, hidratación, nutrición, y por otro lado, los encaminados a tratar dolencias concretas del pie.

El primer paso es la realización diaria de una adecuada limpieza de los pies con agua y jabón. También es recomendable utilizar baños de pies que además de los agentes limpiadores pueden incorporar ingredientes como oligoelementos y minerales de origen marino, extracto de manzanilla, de lavanda con propiedades relajantes...

 

 

Otro cuidado importante es la exfoliación de la piel para realizar una limpieza profunda, eliminar pieles muertas y favorecer la penetración de los productos que apliquemos a continuación. Se aplican sobre la piel húmeda y realizando un suave masaje. Estos productos suelen llevar micropartículas que actúan de manera mecánica eliminando las células muertas. También pueden incorporar ingredientes como la urea.

Un aspecto importante es mantener los pies bien hidratados para evitar que  tengan un aspecto seco, áspero o agrietado. En la oficina de farmacia existe una amplia variedad de productos para la hidratación de la piel que incluyen activos como urea, aloe vera, queratina,  manteca de Karité, pantenol, aceite de Argán, glicerina, etc.

Los talones agrietados son un problema muy común que se intensifica en la época estival debido al calzado de verano, por este motivo en el mercado existen una amplia variedad de productos con esta indicación que están formados por ingredientes altamente hidratantes y regeneradores como urea, esteres de ácidos grasos, ácido hialuronico, y que se presentan en forma de serums, cremas e incluso stick para aplicar de manera más localizada y cómoda.

Uno de los principales problemas y que se intensifica en verano es un exceso de sudoración de los pies. Por este motivo, existen productos que regulan el mal olor y controlan la sudoración, y que pueden llevar ingredientes con propiedades antitranspirantes como el clorhidróxido de aluminio o propiedades desodorantes como triclosan y trietilcitrato y que se presentan en forma de polvo, spray o baño.

Además de los cuidados generales que hemos comentado para mantener unos pies sanos, existen una serie de problemas habituales que son motivo de consulta en la oficina de farmacia, y para los cuales hay tratamientos específicos:

Cuando se produce un aumento del grosor de la capa cornea en zonas sometidas a presión o rozamiento se forman callos o durezas que se deben tratar con productos  queratolíticos a base de ácido salicílico que en ocasiones se asocia a otros como el ácido láctico y el ácido acético, o incluso a sustancias anestésicas como la benzocaína. Además se recomienda el uso de apósitos protectores para aliviar el malestar.
Ampollas

Cuando se produce una fricción de la piel del pie con el calzado se forman las conocidas ampollas, que son elevaciones bulbosas de la epidermis que contienen secreción acuosa en su interior. En este caso, lo más importante es evitar que la ampolla se rompa y se pueda infectar, para lo que se recomienda el uso de apósitos que crean una barrera que evita la fricción y protege frente a la suciedad y las bacterias, acelerando su curación.

Son protuberancias pequeñas y rugosas que aparecen en las plantas de los pies y que están causadas por el virus del papiloma humano. Para el tratamiento de las mismas se utilizan productos queratoliticos con ácido salicílico o crioterapia con nitrógeno líquido.
Micosis

Al igual que hemos comentado con las uñas, una de las afecciones más frecuentes en los pies es la micosis o infección por hongos, y entre ellas, la tinea pedis o pie de atleta, que se localiza en la planta del pie y entre los dedos.
Para su tratamiento se utilizarán antifúngicos tópicos bajo prescripción médica, como clotrimazol y miconazol, o productos fungístácticos como  el ácido undecilénico y el undecilinato de cinc, con  propiedades fungistáticas.

 

Consejo farmacéutico

 

Susana Andueza
Doctora en Farmacia