El farmacéutico de hospital, fundamental para el paciente oncológico

Publicado el Martes, 22 Octubre 2019 13:14
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Con el objetivo de dar visibilidad y poner en valor los últimos avances en oncohematología, la compañía biofarmacéutica internacional AbbVie ha organizado el simposio “Innovación en oncohematología: ¿Revolución o evolución?” en el marco del 64 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria. Natacha Bolaños, de Lymphoma Coallition Europe y el Dr. Raúl Díez Fernández, especialista en Farmacia Oncohematológica del Hospital Univ. de Getafe han abordado, desde una perspectiva multidisciplinar, las oportunidades que ha generado la innovación en esta área, desde los tratamientos y la visión médica hasta las contribuciones para el paciente y la humanización del abordaje de la enfermedad.

 

Por un lado, se ha resaltado el papel del farmacéutico hospitalario del equipo multidisciplinar encargado del manejo del paciente onco-hematológico, cuya misión es proveer de una atención farmacéutica de calidad orientada a conseguir el máximo beneficio clínico y a contribuir a mejorar los resultados en salud de una manera eficiente. “Desde el posicionamiento de los nuevos fármacos en la Guía Farmacoterapéutica del hospital, pasando por la validación farmacéutica de los tratamientos prescritos hasta la monitorización del tratamiento y la información al paciente, el farmacéutico de hospital es un garante más de que el paciente va a recibir el tratamiento con todas las garantías de éxito de acuerdo a la mejor evidencia disponible y su situación clínica, lo que aumenta inherentemente las posibilidades de que mejore su estado de salud”, explicaba el Dr. Raúl Díez Fernández, en el marco de este simposio. Concretamente, en el caso de la Leucemia Linfocítica Crónica (LLC), la complejidad de los tratamientos farmacológicos requiere de la compenetración de equipos multidisciplinares, donde el farmacéutico oncológico juega un papel esencial a la hora de diseñar el plan de tratamiento para el paciente, aseguraba Díez.

 

 

Desde el punto de vista de los pacientes, tal y como aportó Natacha Bolaños, es muy importante tener en cuenta que estos esperan una atención integral que les proporcione herramientas para saber cómo controlar los síntomas, los efectos adversos, qué hacer y cuando. “Por esto, es muy importante que diferentes especialistas estén involucrados en el proceso asistencial. El papel del farmacéutico no debe limitarse a lo farmacológico, juega un papel muy relevante en preparar a un paciente e informarle sobre su seguridad, sobre las interacciones, sobre las sustancias o pseudoterapias que no son inocuas”, añadía Natacha Bolaños.

 

¿Estamos ante una revolución o una evolución de la oncohematología?

Durante el Simposio, se ha discutido el escenario de cambios que está viviendo la oncohematología. En este sentido, para Natacha Bolaños la investigación científica está generando un cambio de paradigma en el manejo del cáncer dados los descubrimientos que han permitido abrir nuevas líneas de investigación, dando lugar a nuevos mecanismos de acción. “La llegada de las terapias dirigidas orales sin quimioterapia están cambiando la forma de manejar a los pacientes, han conseguido cronificar la enfermedad y controlar los síntomas que padecen lo que, de hecho, es el factor que más incidencia tiene sobre el estado emocional del paciente. Sin duda nos espera un futuro prometedor. Nos acercamos a una medicina realmente personalizada donde la genética de la enfermedad tiene mucho que decir y en ese sentido es importante también que el paciente tenga acceso a un diagnóstico completo y profundo”.

Para el farmacéutico, “el tratamiento de la LLC y de muchas patologías hematológicas ha estado durante décadas en una continua evolución, con pequeños avances que condicionaban ligeras mejoras en los beneficios que aportaban al paciente. Sin embargo, en los últimos años, la velocidad a la que aparecen nuevos tratamientos y los cambios sustanciales que estos suponen en el manejo de nuestros pacientes, sí están suponiendo una revolución. Esto se traduce en un continuo cambio en las guías de tratamiento que obliga a los farmacéuticos oncólogos y resto de profesionales a mantenerse continuamente actualizados” exponía el Dr. Raúl Díez.